| PILAS BONAS,
EL CASTILLO RECUPERADO
El
Castillo de Pilas Bonas ha permanecido oculto en el casco urbano
de Manzanares durante más de un siglo. Después de
las desamortizaciones del XIX se aprovecharon sus robustas murallas
y muchas de sus vetustas dependencias para usos domesticos. La propiedad
se fragmentó y lo que quedaba en buenas condiciones se convirtió
en viviendas, almacenes, talleres o palomares. Las nuevas construcciones
adosadas ocuparon los patios, cubrieron con tejados las rondas almenadas,
transformando la noble imagen de la fortaleza en un conglomerado
de inmuebles sin carácter ni personalidad, pasando a confundirse
con una manzana más de la población. La meritoria
iniciativa de una empresa hotelera ha conseguido recuperar una parte
significativa del Castillo, adaptándolo a Hospedería
y Restaurante y devolviendo a Manzanares su edificio más
emblemático y más antiguo.
Ha
sido preciso ir eliminando las partes añadidas recientemente
y de forma inadecuada para que aparecieran la Torre del Homenaje,
las Cercas y Murallas con las Rondas y los Patios. Se han reconstruido
algunas partes de la Torre y algunos grupos de almenas, como elementos
básicos identificadores del Castillo, siempre con el apoyo
y la documentación aportada por arqueólogos e historiadores.
En este proceso siempre se ha cuidado que quede de manifiesto y
se perciba con claridad cuáles son las partes originales
y cuáles las reconstruidas o ampliadas para dar soporte a
las necesidades de la actividad a la que se ha destinado el edificio.
Las sólidas
paredes de la Torre y de las Murallas del siglo XIII construidas
con tierra apisonada y mampostería de hasta 2,50 metros de
espesor y que, en general, se conservan en buen estado, simplemente
han recibido un tratamiento consolidante mostrando su impresionante
aspecto original. También las interesantes ampliaciones
realizadas
en el Siglo XVI (Pósito, Bodegas...) con bóvedas de
excelente factura y columnas de piedra muy bien conservadas, han
sido restauradas y preparadas para su utilización como salones
y comedores en un acogedor ambiente renacentista en contraste con
el aspecto medieval de la Torre y las Murallas. Se han utilizado
dependencias construidas en épocas más recientes (Siglos
XVIII y XIX) como cuadras, almacenes, etc, para acoger las cocinas,
cafeterías y servicios necesarios para el correcto desarrollo
del nuevo uso implantado, mientras que la mayoría de las
habitaciones de la hospedería se han construido de nueva
planta, ocupando un volumen similiar al que antes tenían
viejas cámaras y porches que por su estado ruinoso y su menor
calidad ha sido imposible rehabilitar.
El
conjunto que una vez restaurado y puesto en funcionamiento puede
visitarse y utilizarse engloba el núcleo original del siglo
XIII con los dos cuerpos de la Torre del Homenaje y su bóveda
de tierra apisonada de gran espesor, desde luego el elemento más
singular y valioso del complejo, las elegantes ampliaciones del
siglo XVI, las construcciones de carácter más popular
de siglos más próximos y las de nueva planta ejecutadas
con materiales actuales de manera que de un modo didáctico
y clarificador pueda cualquiera situarse en la época histórica
correspondiente.
En estos
momentos, se han iniciado las obras de mejora y urbanizaciones del
entorno que con toda seguridad harán que se revitalice un
casco histórico bastante olvidado pero recuperable, pues
todavía mantiene en aceptable estado un buen número
de casas solariegas algunas de excelente factura, junto con otras
más humildes pero con interesantes elementos de arquitectura
popular.
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