Diana Navarro, en estado puro, conquistó el Gran Teatro

Diana Navarro, en estado puro, conquistó el Gran Teatro

“Sola” es el título de la canción más conocida de Diana Navarro y prácticamente “sola” afrontó el concierto del pasado domingo en el Gran Teatro de Manzanares. Una avería en la furgoneta dejó en la carretera a los músicos e instrumentos que la acompañan. No importó. Junto a un teclado de circunstancias llenó con su prodigiosa voz el Gran Teatro y el público disfrutó de Diana Navarro en estado puro.

Cultura. Espectáculos
21-02-2006

No hay mal que por bien no venga. El público que llenó el domingo el Gran Teatro no pudo ver en su formato habitual el concierto de Diana Navarro pero fue testigo de excepción de una actuación en versión acústica que permitió disfrutar de algo más de una hora de los impresionantes registros de voz de esta joven malagueña, premio Ondas 2005 a la artista revelación en nuestro país.

“Ha sido uno de los conciertos más difíciles que he tenido que afrontar”, reconoció la artista al terminar la actuación tras una jornada en la que tuvo que hacer lo indecible para llegar a tiempo desde Barcelona, con avería incluida, y no defraudar al público. “Merecía la pena hacer el esfuerzo y este largo viaje”, declaró entusiasmada tras el clamoroso éxito.

Dicen quienes la siguen y la conocen que donde realmente se ve a la auténtica Diana Navarro en directo es en las actuaciones en formato acústico. Son conciertos más intimistas y mucho más difíciles. En Manzanares tuvimos el privilegio de ver así, en estado puro, a esta malagueña de madre manchega que está triunfando con su primer disco, “No te olvides de mí”, en cuyas reediciones también incluye versiones acústicas de sus principales éxitos.

Con un torrente de voz como el de las más grandes de la copla y singulares registros, Diana Navarro forma parte, por méritos propios, de esa nueva generación de artistas que han revitalizado la canción española, que llenan auditorios, venden miles de discos y entusiasman a jóvenes y mayores.

Con composiciones propias realizadas junto a Chico Valdivia y Manuel Illán, y letras de Gómez Escolar, esta artista es uno de los mejores exponentes la nueva copla del siglo XXI. Pero tampoco renuncia a la copla de siempre. En su recital incluyó “La gente”, “Ojos Verdes” y un popurrí con “Amante de abril y mayo”, “Y sin embargo te quiero” y un “Te he de querer mientras viva” con el que se llevó una de las más grandes ovaciones de la velada y por el que ya solo merecieron la pena los doce euros que el público pagó por cada entrada.

En las circunstanciales condiciones con las que se celebró el concierto, acompañada únicamente al miniteclado por Chico Valdivia, Diana Navarro no pudo desarrollar todos los temas de su disco. Antes de su guiño coplero abrió la actuación con las canciones “Los días que paso sin ti”, “Ea” y la ya archiconocida “Sola”. Tras su particular homenaje a Quintero, León y Quiroga siguió con el “No te olvides de mí” que da nombre al disco, “Una y no más” y la malagueña “No me tires más besitos”.

Para rematar la faena, Diana Navarro atendió la demanda mayoritaria del público e interpretó la saeta “El tránsito” que incluye en su disco, y para mayor gloria, en un derroche de facultades, lo hizo “a capella”. Fue sensacional y puso en pie a todo un teatro que se rindió ante la fuerza de esta artista. También sin música, ante los continuos aplausos, concluyó con un fragmento del “Tengo miedo”, perfecto colofón para otra de esas noches mágicas del Gran Teatro de Manzanares.