Microbiota, un universo invisible clave para el bienestar humano
Charla de divulgación en la biblioteca municipal 'Lope de Vega'
Microbiota, un universo invisible clave para el bienestar humano
Juan López de Pablo, enfermero de la GAI de Manzanares, explicó cómo el equilibrio bacteriano influye en enfermedades neurológicas, metabólicas y en el estado de ánimo
Cerca de cincuenta personas acudieron este martes al salón de actos de la biblioteca municipal 'Lope de Vega' para conocer cómo los microorganismos que habitan el cuerpo humano definen la salud general. Juan López de Pablo, enfermero de la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Manzanares, ofreció una sesión informativa titulada ‘Microbiota: el universo invisible’.
Durante su exposición, el ponente definió la microbiota como una comunidad de microorganismos, en su mayoría bacterias, pero también virus y hongos, que colonizan zonas concretas del cuerpo y viven en armonía con el huésped. El enfermero manzanareño subrayó la magnitud de este ecosistema al señalar que “no somos solo un ser humano, un organismo. Somos una colonia”.
López de Pablo centró gran parte de su intervención en la diferencia entre la eubiosis, o equilibrio microbiano, y la disbiosis, que es el desequilibrio en el número, tipo o ubicación de estos organismos. En este sentido, fue tajante: “Siempre que hay una disbiosis, hay enfermedad”, ya que esta alteración afecta a todo el organismo y no solo al aparato digestivo.
Según los datos mostrados en las diapositivas con las que el ponente ilustró la charla, “el 90% de las patologías del ser humano están asociadas a un desequilibrio de la microbiota”. Entre estas afecciones se encuentran la obesidad, la diabetes tipo II, el asma y diversos procesos oncológicos.
Eje intestino-cerebro
Otro pilar de la charla fue el eje intestino-cerebro, una conexión que se evidencia cuando determinada imagen o suceso “nos revuelve las tripas”. El enfermero del Centro de Salud Manzanares I explicó que el aparato digestivo posee más terminaciones nerviosas que la médula espinal y alberga el 80% de las células defensivas del cuerpo. La comunicación entre ambos órganos se realiza mediante neurotransmisores como la serotonina, la dopamina o el GABA, cuyos precursores se fabrican en el intestino gracias al metabolismo de la microbiota. Por ello, una microbiota estable contribuye a la estabilidad mental y ayuda en procesos de ansiedad o depresión
Para la protección de este “universo invisible”, el ponente recomendó hábitos de vida saludables como el ejercicio físico, el control del estrés, un descanso adecuado y el contacto con la naturaleza. En cuanto a la dieta, instó a consumir alimentos ricos en fibra y polifenoles, como legumbres, frutas, verduras y tubérculos. Asimismo, advirtió contra el consumo de alcohol, azúcares refinados y productos ultraprocesados que dañan la flora intestinal.
Como cierre del evento, los asistentes recibieron muestras de kéfir y yogures probióticos por cortesía de la empresa local Efran Distribuciones. López de Pablo destacó que el kéfir es el probiótico más antiguo y posee múltiples beneficios, desde la mejora de la salud ósea hasta la prevención del cáncer de colon.
El enfermero manzanareño concluyó que, aunque la base de la microbiota se establece en los primeros años de vida, la alimentación diaria es la herramienta más potente para mejorar y mantener este equilibrio vital.




