La Ruta del Quijote, en carro con mula y a la antigua usanza

La Ruta del Quijote, en carro con mula y a la antigua usanza

Deme y Peraco, dos conocidos carnavaleros manzanareños, se han embarcado en otra de sus singulares aventuras: realizar la Ruta del Quijote a la antigua usanza. Ataviados con el ropaje de los gañanes de otra época y acompañados de un carro y una mula se encuentran recorriendo los parajes que estas rutas ofrecen.

Fiestas
29-09-2006

Al igual que el Camino de Santiago se realiza todos los años, los manzanareños Deme y Peraco quieren reivindicar que a pesar del final del IV Centenario del Quijote sus Rutas se pueden seguir realizando. Ambos se han embarcado en la aventura de realizar parte de la Ruta del Quijote ataviados como gañanes y con la única ayuda de un bastón, un carro y una mula.

La idea surgió hace casi un año. En una de sus habituales reuniones informales salió el tema de hacer la Ruta del Quijote. “Poco a poco fuimos madurando la idea. Compramos una mula, preparamos el carro y aquí nos encontramos, inmersos en la aventura”, comentaron ambos. La idea que tienen Peraco y Deme es intentar terminar el tercer tramo en Infantes, pero finalizarán donde puedan porque “lo importante es desconectar de la rutina y pasárselo bien”, apuntó Deme.

La organización es una parte fundamental en una aventura de este tipo. Peraco comentó cómo es un día normal recorriendo las Rutas del Quijote. “Por la mañana temprano nos levantamos, desayunamos y nos ponemos en camino. Luego hacemos la comida como los gañanes de antiguamente, nos echamos una pequeña siesta y a seguir andando de nuevo. Así por donde nos lo permitan los caminos y el tiempo”, explicó el manzanareño.

Las noches tienen previsto pasarlas con sus amigos, que irán visitándolos a medida que transcurra la aventura. Para improvisar una pequeña fiesta con todos los que les visiten llevan un equipo de unas veinte bombillas para animarse un poco, materia prima para hacer una buena cena y muchas ganas de disfrutar de una pequeña tertulia entre amigos. Peraco quiso reivindicar esta forma de divertirse. “Antes no había televisión y es cuando realmente la gente se conocía. Se sentaban en el campo a hablar y así se pasaban las horas. Actualmente con la televisión es más difícil porque los hijos están en una habitación y los padres en otra. Ahora no conoces ni a tus propios hijos”, sentenció.

Por último quisieron agradecer toda la ayuda que han recibido por parte de sus mujeres. Según ambos, “sin ellas no estábamos aquí. Han hecho un gran esfuerzo para que todo esto salga adelante y por ello les estamos muy agradecidos”.