Los Ortega Alonso restauran las imágenes de la Hermandad del Cristo de la Columna

Los Ortega Alonso restauran las imágenes de la Hermandad del Cristo de la Columna

El taller de escultura religiosa de los Hermanos Ortega Alonso se trasladó hace unas semanas desde Sevilla a Manzanares. En la Casa de la Hermandad del Cristo de la Columna y de María Consoladora de Afligidos se realizó el minucioso trabajo de restauración de las imágenes de esta cofradía, auténticas obras de arte salidas de la gubia de Luis Ortega Bru, tío de los actuales restauradores.

Cultura
23-09-2006

La huella de Luis Ortega Bru sigue más viva que nunca, tanto por su legado artístico, con las mejores imágenes religiosas esculpidas en España en el siglo XX; como por su trayectoria, continuada en Sevilla por sus sobrinos Manuel, Jesús y Juan Ortega Alonso, quienes a su quehacer escultórico suman trabajos de rehabilitación como los realizados días atrás en Manzanares.

La Hermandad del Cristo de la Columna, toda vez que tiene rematada su Casa de Hermandad, encargó la restauración de su valioso patrimonio escultórico a los herederos artísticos y sobrinos de su autor, que junto a los jóvenes aprendices Lidia Ortega Toledano y Miguel Núñez Torres, apuraron las horas de los primeros días de septiembre retocando las imágenes del Cristo de la Columna y los dos sayones, así como la de María Consoladora de Afligidos, que una vez restauradas quedarán en urnas con humidificadores para favorecer su conservación.

Todas estas figuras, que datan de 1971 y 1975, respectivamente, se encontraban en relativo buen estado, según los escultores, aunque han acusado desperfectos habituales en su estructura y policromía debido a los cambios de humedad y al humo de las velas. En primer lugar los restauradores han consolidado las estructuras, tapado pequeñas grietas y refrescado su pintura original al óleo, que se encontraba en buen estado. “Trabajamos como lo haría nuestro tío, con los mismos materiales y técnicas y con mucho cariño para que queden como salieron de su taller”, explicó Manuel Ortega, quien no ocultó el privilegio que para ellos suponía hacer estos trabajos.

Los hermanos Ortega Alonso han quitado la suciedad eliminando la pátina que cubría las figuras, barniz que amarilleaba por efectos de la oxidación. De esta forma han llegado hasta la pintura original que, tras pequeños retoques, se ha vuelto a barnizar con materiales de más calidad y con la misma pátina que utilizó el autor. En las grietas y pequeñas tareas de reconstrucción se han utilizado maderas de pino –resistente a los xilófagos- de la misma edad que las originales para evitar deformidades.

Su estilo tremendamente realista y neobarroco hicieron del desaparecido Luis Ortega Bru uno de los escultores más grandes del pasado siglo. Posee un museo monográfico en su San Roque natal (Cádiz) y su obra también se puede admirar en buen número de hermandades andaluzas. En Manzanares hay excelentes trabajos como el retablo de la Ermita de Jesús del Perdón, el Cristo de la Vera Cruz, San Juan y la Virgen de la Esperanza, además de los ya citados de la hermandad del Cristo de la Columna.

En opinión de sus herederos artísticos, estas tallas son de un valor incalculable al tratarse de obras irrepetibles que Manuel Ortega, con veneración por su tío, compara con las del mismísimo Miguel Ángel por la expresividad de las imágenes, en las que se refleja a la perfección el movimiento, el escorzo y la anatomía.

Cristóbal del Río Contreras, hermano mayor del Cristo de la Columna, junto a otros miembros de la cofradía, ha sido testigo directo del paso a paso de la rehabilitación de sus imágenes, del que dijo ha disfrutado y aprendido enormemente. Su abuelo, el recordado maestro Don Cristóbal, trajo a su colegio a Ortega Bru a esculpir estas imágenes. Ahora, más de treinta años después, la historia se repite y son sus nietos quienes asisten en vivo a este proceso de restauración con los descendientes del artista.

Las tareas de restauración, que en otras circunstancias podrían durar más de un mes, se prolongarán un par de semanas gracias a que los hermanos Ortega Alonso han trasladado a Manzanares todo su equipo. Pasado este tiempo, las imágenes quedarán en perfecto estado para sus próximas salidas procesionales de Jueves Santo. “Con la conservación que tendrán en esta Casa de Hermandad quizá sean ya nuestros nietos los que tengan que venir a restaurarlas dentro de muchos años”, apuntó Manuel Ortega.